El problema del tiempo
Automaticé una tarea. Usé una IA para resumir algo. Delegué un diseño. Aceleré el triple con una herramienta que hizo en 30 segundos lo que antes me llevaba media hora. Y entonces pasó lo inevitable: tuve tiempo, y no supe muy bien qué hacer con él. No porque no...
Hablar con máquinas nos está dejando solos
Estos sistemas también pueden reproducir sesgos, estigmas y errores. Tampoco queda claro qué pasa con los datos que compartimos.
Google Calendar, la memoria y la IA
Si hoy la uso para tareas puntuales, ¿dentro de un año tal vez dependa de ella para casi todo?
La curva no miente: la IA ya es parte del trabajo
Las herramientas más utilizadas siguen siendo ChatGPT y Gemini, seguidas por Copilot y Scribe.
Who Cares Era: ¿una batalla perdida?
Yo creo que sí: importa que las cosas importen. Lo más radical que podemos hacer es involucrarnos, ocuparnos, crear.
El prompt, al servicio del talento
Tarde o temprano vamos a aceptar que la IA es una “técnica” más, como lo es la pintura o una cámara, que, en manos de personas talentosas, genera mejores obras.
Los Supersónicos: la última esperanza futurista
De todos los dibujitos, había uno que me fascinaba particularmente: Los Supersónicos. Un futuro de naves, robots domésticos y ciudades flotantes; un paraíso limpio y automático.
Ultrabots, el sueño del gemelo digital
El problema va a ser cuando esto sepa a poco y a alguien se le ocurra que además de tener voz, estos seres digitales también son dignos de cuerpo, identidad, pasado, presente, futuro.
Burnout algorítimo: “Estoy cansado, humano”
El burnout algorítmico no es solo energético. También es lógico: modelos que se retroalimentan de sus errores, datasets contaminados y decisiones en cajas negras que nadie entiende.
Google y la web, entre abismo y reinvención
La consecuencia no es menor, porque se redefine el rol de los motores de búsqueda y, con él, el funcionamiento general de Internet.