Todavía no se ha inventado el dispositivo que reemplace al smartphone, pero viene en camino.

No es ningún secreto que empresas como OpenAI apuntan a un cambio más profundo que el lanzamiento de un nuevo producto, porque el próximo campo de batalla no es un dispositivo en sí, sino el rediseño de la interfaz con la que las personas interactúan con la tecnología.

En ese proceso de reconfiguración, al menos por ahora, el audio comienza a ocupar un lugar central.

¿Por qué la voz y no otra cosa? La transición entre pantalla y sonido tiene bastante sustento. Según DemandSageen 2024 había más de 8.400 millones de dispositivos con asistentes de voz activos en el mundo, una cifra superior a la población global. En Estados Unidos, alrededor del 36% de los hogares utiliza asistentes de voz de forma regular, principalmente a través de altavoces inteligentes.

La tendencia también se observa fuera del mercado estadounidense. En Europa, la adopción de interfaces de voz avanza de forma sostenida y representa cerca del 20% del mercado mundial de asistentes de voz con IA, impulsada por su integración en el hogar, el comercio electrónico y, especialmente, la industria automotriz.

En América Latina, el crecimiento es más reciente pero acelerado. De acuerdo con Marketing LTBel comercio por voz en la región crece a un ritmo cercano al 19% interanual, reflejando un aumento en el uso de interfaces de audio para búsquedas y transacciones, en paralelo con la expansión de los asistentes en dispositivos móviles y hogares conectados.

El desplazamiento hacia interfaces de audio responde a una transición global, desigual según la región, pero consistente en su dirección. En algún futuro la pantalla perderá centralidad y, al menos para tareas de bajo valor visual, el sonido ocupará su lugar